Water: Our Life, Our Hope

 

Water: Our Life, Our Hope/Agua: nuestra vida, nuestra esperanza (Promedios, COMPAA, CIEPAC)

(Spanish with English Subtitles, 56 minutes, 2006)

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All human beings need water to live. Access to water is a human right. More than 75% of our bodies is water and the majority of the planet is covered in water. Now, ambition has lead transnational corporations – with the help of national governments – to look for the mechanisms to appropriate this vital liquid, which poses to become the principal source of wars in the 21st century.

The privatization of water, its springs, its distribution and its commercialization is taking place throughout the world under programs led by the World Bank, International Monetary Fund, other banks and Free Trade Agreements. But with this there is also a privatization of hydroelectric dams that generate electricity. More than 60% of the world’s rivers have been dammed and there is push to dam more. The refreshment industry, the water bottling industry, electric energy industry and other sectors are going for it all. Nevertheless the TNC’s have encountered something stronger: a conscience society, its resistance, a struggle against the appropriation of water in few hands and above all, the search for alternatives to achieve the recognition of water as a human right. So that water will reach everyone.

La privatización del agua y de sus fuentes, así como su distribución y su comercialización se lleva a cabo en todo el mundo bajo el control de la Organización Mundial de Comercio, el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional, otros bancos y tratados de supuesto libre comercio. Dicha privatización implica también la privatización de las grandes presas y la energía eléctrica que generan.

La ambición de las empresas trasnacionales con la ayuda incondicional de los políticos nacionales ha creado mecanismos coercitivos para apropiarse del vital líquido, actitud que provocará lo que se prevé como la principal causa de las guerras en este siglo.

Estas industrias y gobiernos ya han represado más del 60 por ciento de los grandes ríos del mundo… y van por más. Las industrias refresquera, de agua embotellada, de energía eléctrica, entre otros sectores, quieren todo. Sin embargo, se han encontrado con la conciencia de la sociedad, su resistencia, su lucha contra la apropiación del agua en pocas manos y, sobre todo, la búsqueda de alternativas para lograr que, efectivamente, el agua sea un derecho humano.